Correr más rápido no significa correr rápido todos los días
La respuesta intuitiva parece sencilla: si quieres mejorar el ritmo, corre más rápido. Pero el cuerpo necesita diferentes estímulos para sostener velocidades mayores.
Primero necesitas resistencia
Una buena base aeróbica permite mantener el esfuerzo durante más tiempo.
Después necesitas fuerza
La fuerza ayuda a aplicar más fuerza contra el suelo y mantener una mecánica estable.
La técnica puede mejorar la eficiencia
No existe una técnica perfecta para todos, pero trabajar postura, coordinación y ejercicios específicos puede ayudar.
Las series tienen una función
Las repeticiones permiten acumular tiempo a intensidades superiores a las de un rodaje normal.
La recuperación permite asimilar la velocidad
Una sesión rápida produce un estímulo fuerte. Si al día siguiente vuelves a entrenar con intensidad, quizá no permitas que el cuerpo se adapte.
Consulta el entrenamiento para pista o el servicio de entrenamiento personalizado.




