Quieres correr más rápido: qué necesitas entrenar para mejorar
Correr más rápido no depende de hacer todas las sesiones más rápidas. Resistencia, fuerza, técnica, intensidad y recuperación deben trabajar juntas.
Correr más rápido no depende de hacer todas las sesiones más rápidas. Resistencia, fuerza, técnica, intensidad y recuperación deben trabajar juntas.
Septiembre es un buen momento para ordenar la temporada, elegir un objetivo y volver a una rutina sostenible sin intentar hacerlo todo en la primera semana.
Más kilómetros no siempre significan más mejora. Entrenar mejor es combinar volumen, intensidad, fuerza y recuperación según el objetivo del corredor.
Agosto puede alterar la rutina, pero unas semanas diferentes no borran tu forma física. La clave al volver es recuperar continuidad sin querer compensarlo todo de golpe.
El corredor que llega bien a septiembre no empieza en septiembre. La temporada se construye durante el verano con base, fuerza, objetivos y una progresión clara.
La fuerza mejora la capacidad de aplicar fuerza, tolerar cargas y mantener la técnica. No es un complemento opcional, pero debe adaptarse a cada corredor.
Los rodajes suaves desarrollan resistencia, favorecen la recuperación y permiten asimilar las sesiones exigentes. Correr lento también es entrenar.
Julio no es el mes para demostrar nada. Evita perseguir ritmos, acumular fatiga y competir contra el calor cuando deberías construir la temporada.
Las vacaciones pueden incluir running sin convertirse en otro bloque de exigencia. Descubre cómo mantener continuidad, adaptar expectativas y disfrutar del descanso.
El calor eleva el esfuerzo cardiovascular y puede empeorar los ritmos sin que hayas perdido forma. Aprende a interpretar las señales y adaptar el entrenamiento.