Mejorar no consiste solo en correr más
La maratón exige resistencia, economía, control del ritmo y nutrición. Aumentar kilómetros sin estructura puede generar cansancio sin mejora.
Revisa tu preparación anterior
Analiza volumen, tiradas largas, estrategia, fuerza, descanso y nutrición. Una carrera aporta información para el siguiente ciclo.
Construye una base
La preparación específica funciona mejor cuando existe continuidad previa y tolerancia a la carga.
Define una marca realista
El objetivo debe apoyarse en entrenamientos y distancias intermedias, no únicamente en un deseo.
Distribuye el volumen con sentido
No existe un kilometraje obligatorio. Importan la progresión, la continuidad y la recuperación.
La tirada larga no es una maratón semanal
Debe alternar objetivos y duraciones. Algunas sirven para resistencia; otras, para practicar nutrición o ritmo.
Trabaja el ritmo específico
Los bloques a ritmo maratón ayudan a reconocer sensaciones, pero no deben convertirse en pruebas constantes.
Incluye calidad complementaria
Umbral, intervalos y cuestas pueden mejorar capacidades necesarias, según el momento de la temporada.
Mantén la fuerza
Ayuda a sostener la técnica cuando aparece la fatiga.
Entrena la nutrición
Practica cantidades, frecuencia y tolerancia digestiva durante las tiradas largas.
Controla el inicio
Muchos corredores pierden la marca por salir demasiado rápido. La maratón premia la paciencia.
Respeta la recuperación y la puesta a punto
Dormir, alimentarse y reducir el volumen final permite llegar con menos fatiga.
Prepara tu objetivo con un plan individual.






