El dorsal cambia la forma de correr
Hay corredores tranquilos que se transforman al llegar a una salida. Otros entrenan con intensidad y se bloquean el día importante. El dorsal puede cambiar nuestras decisiones.
El corredor prudente
Respeta el plan, pero a veces guarda demasiado.
El corredor impulsivo
Se deja llevar por el ambiente y puede pagar una salida excesiva.
El corredor calculador
Controla datos y parciales. La información ayuda, aunque demasiada atención al reloj puede desconectarlo de sus sensaciones.
El corredor competitivo
Utiliza a otros participantes como referencia. El duelo motiva, siempre que no obligue a seguir un ritmo inadecuado.
El corredor social
Valora el ambiente y la experiencia. También debe distinguir cuándo desea competir y cuándo quiere disfrutar.
El corredor perfeccionista
Interpreta cualquier desviación como un fracaso. Necesita aprender a adaptarse.
El corredor que se crece
Encuentra con el dorsal una concentración superior, pero no debería depender de competir constantemente.
No somos un único perfil
El comportamiento cambia según distancia, experiencia e importancia de la prueba.
Conocerte mejora la estrategia
Si sales demasiado rápido, define límites. Si dudas, apóyate en referencias entrenadas. Si te obsesiona el reloj, incluye tramos guiados por sensaciones.
Consulta también cómo correr con dorsal como entrenamiento.



