Cómo preparar una maratón sin vivir para entrenar
Preparar una maratón no debería obligarte a convertir toda tu vida en entrenamiento. La clave es organizar bien la carga disponible y proteger la continuidad.
Preparación para 5K, 10K, media maratón y maratón: planificación, ritmos, estrategia de carrera, fuerza y recuperación.
Preparar una maratón no debería obligarte a convertir toda tu vida en entrenamiento. La clave es organizar bien la carga disponible y proteger la continuidad.
Bajar de 50 minutos en 10K implica sostener 5:00 min/km. Te explicamos qué capacidades necesitas desarrollar y cómo orientar la preparación.
Si tu media maratón está en octubre o noviembre, estas son las prioridades que deberían ordenar tus últimas semanas de preparación.
Inscribirse en una carrera crea motivación, pero un objetivo necesita calendario, progresión, fuerza, ritmos y recuperación para convertirse en preparación.
La maratón de otoño se construye durante el verano, pero el calor obliga a adaptar ritmos, horarios, volumen y recuperación.
Visualizar el objetivo ayuda, pero preparar una media maratón exige revisar el punto de partida, planificar bloques y recuperar la rutina tras el verano.
Mejorar en maratón exige base, control de carga, ritmo específico, nutrición, estrategia y recuperación.
El 10K combina resistencia, velocidad y control del ritmo. Estos son los errores que más limitan la mejora.
Preparar 21 kilómetros exige base, fuerza, sesiones específicas, recuperación y una progresión adaptada a tu experiencia.
No todas las carreras tienen que ser un objetivo principal. Descubre cómo utilizar algunas competiciones como entrenamiento controlado y ensayo para una prueba importante.