Cuando el entrenamiento personalizado empieza a cambiar mucho más que tus marcas
Uno de los mayores premios como entrenador no es únicamente ver cómo un corredor baja sus tiempos o consigue terminar una carrera. Lo realmente gratificante es comprobar cómo el entrenamiento cambia también su día a día.
Cada atleta llega con una historia diferente. Algunos buscan preparar una maratón, otros mejorar en trail running y muchos simplemente quieren volver a disfrutar corriendo sin lesiones y sintiéndose mejor física y mentalmente.
Ese es precisamente el objetivo del entrenamiento personalizado: adaptar cada sesión a la persona, no obligar a la persona a adaptarse a un entrenamiento estándar.
Un mensaje que resume el verdadero éxito
Hace unos días recibí este mensaje de uno de mis atletas, Rafael Herrero López, mientras continúa preparando sus próximos objetivos deportivos.
«Buenas Toni, para no molestar, me han dado cita este jueves para podólogo deportivo y hacer un estudio de la pisada y estudio cinemático de la marcha. Hace muchísimo que no me lo hacía, te digo luego si ha cambiado algo en mi pisada y sobre el talón. Cualquier cosa que necesitas que consulte si te vale o cualquier indicación que me des, eso haré.
La verdad siguen encantándome tus entrenamientos y cómo descubrir cosas nuevas que parecían que no iban conmigo y funcionan muy bien. Me veo más rápido y con mejor fondo y, sobre todo, me encuentro activo todo el día.
Un saludo.»
Mucho más que correr más rápido
Este mensaje resume perfectamente cuál es mi forma de entender el entrenamiento.
Claro que buscamos mejorar ritmos, resistencia y rendimiento. Pero también buscamos que el corredor llegue al trabajo con energía, que disfrute entrenando, que recupere mejor y que pueda seguir progresando durante años sin depender únicamente de la motivación.
Cuando un atleta me dice que se encuentra más activo durante todo el día, sé que estamos haciendo las cosas bien.
El entrenamiento empieza escuchando al corredor
En este caso, Rafael me informa de que va a realizar un estudio biomecánico y un análisis de la pisada con un podólogo deportivo.
Este tipo de pruebas pueden aportar información muy útil para seguir ajustando el entrenamiento cuando realmente son necesarias.
El trabajo del entrenador no consiste únicamente en enviar entrenamientos. También consiste en interpretar la información, adaptarse a la evolución del atleta y trabajar conjuntamente con otros profesionales cuando puede aportar beneficios al corredor.
No existen dos corredores iguales
Cada corredor tiene una forma distinta de adaptarse al entrenamiento.
Algunos mejoran aumentando ligeramente el volumen. Otros necesitan trabajar más fuerza, cambiar intensidades o modificar pequeños detalles de técnica de carrera.
Por eso nunca utilizo planes estándar. Cada planificación evoluciona junto al atleta.
El verdadero éxito no siempre aparece en el cronómetro
Las marcas personales llegarán antes o después.
Pero disfrutar entrenando, recuperar mejor, descubrir nuevas capacidades y sentirte fuerte durante todo el día son indicadores igual o incluso más importantes que un simple tiempo en meta.
Cuando eso ocurre, el rendimiento acaba llegando como consecuencia del proceso.
Gracias por la confianza
Mensajes como el de Rafael son los que recuerdan por qué merece la pena dedicar tantas horas a planificar, revisar entrenamientos y acompañar a cada corredor en su evolución.
Gracias por la confianza y por demostrar que entrenar con método no solo mejora el rendimiento. También mejora la forma de vivir el running.
¿Quieres descubrir hasta dónde puedes llegar con un entrenamiento realmente personalizado?

