No hace falta enlazar una carrera con otra
Termina un objetivo y aparece inmediatamente la pregunta: “¿ahora qué?”. La respuesta no siempre debe ser otro dorsal. Elegir bien el siguiente bloque puede marcar la diferencia en la temporada siguiente.
Primero revisa de dónde vienes
¿Has preparado una maratón? ¿Has competido mucho? ¿Vienes de varios meses sin estructura? El siguiente objetivo debería complementar lo que has hecho.
Opción 1: mejorar velocidad con un 5K
Después de periodos centrados en fondo puede ser interesante reducir volumen y trabajar ritmos más altos.
Opción 2: consolidar un 10K
Es una distancia excelente para combinar resistencia y velocidad y permite competir sin la carga de una maratón.
Opción 3: preparar una media maratón
Si ya tienes continuidad, los 21K ofrecen un objetivo de resistencia sin exigir el mismo volumen que 42K.
Opción 4: entrar en cross
El campo a través aporta fuerza, cambios de ritmo y variedad de terreno.
Opción 5: trabajar en pista
Un bloque de pista puede mejorar técnica, control de ritmos y velocidad incluso si tu objetivo posterior vuelve a ser asfalto.
Opción 6: descubrir el trail
Si buscas variedad, la montaña introduce desnivel y nuevas habilidades, pero necesita una adaptación específica.
Opción 7: descansar y construir base
Después de una temporada larga, unas semanas sin presión competitiva pueden ser exactamente lo que necesitas.
No elijas solo por lo que hacen los demás
Las redes sociales llenan el calendario de carreras. Tu objetivo debe responder a tu cuerpo, tu motivación y tu disponibilidad.
Piensa en el próximo año
El objetivo de noviembre o diciembre puede utilizarse como puente hacia una carrera principal posterior. La planificación gana sentido cuando deja de ser una suma de eventos aislados.
El mejor objetivo es el que puedes preparar
Si quieres ordenar tu próxima temporada, revisa cómo elegir un objetivo realista. También puedes contactar desde contacto.





