Agosto no te ha quitado la forma
Has corrido menos, has cambiado horarios, has dormido distinto, quizá has comido peor y seguramente has entrenado sin la misma estructura. Normal. Es agosto.
Lo que no tiene sentido es volver y actuar como si el cuerpo tuviera que pagar una deuda. La forma física no desaparece de un día para otro, pero tampoco se recupera a base de castigo.
El error más habitual: querer compensar
Muchos corredores vuelven de vacaciones con una idea peligrosa: «esta semana recupero lo perdido». Añaden kilómetros, series, fuerza y una tirada larga. El resultado suele ser fatiga, malas sensaciones y, en algunos casos, molestias.
Primero recupera continuidad
Antes de preocuparte por los ritmos, vuelve a entrenar con regularidad. Dos o tres sesiones fáciles pueden ser más útiles que una semana llena de intensidad.
- Rodajes suaves.
- Fuerza básica.
- Movilidad.
- Alguna activación progresiva.
- Descanso suficiente.
No uses el reloj como juez
Los primeros días pueden sentirse raros. El ritmo habitual quizá no sale y las pulsaciones pueden ser diferentes. No significa que hayas perdido meses de trabajo.
Define qué quieres hacer en otoño
Volver sin objetivo genera semanas improvisadas. Antes de empezar a sumar kilómetros, decide hacia dónde quieres ir.
Si quieres volver a entrenar con un plan adaptado a tu situación, consulta el servicio de entrenamiento personal e individual o escríbeme desde contacto.




